Carisma Josefino:
Anunciar la Buena Nueva, preferentemente, a los pobres en indígenas, mediante la educación de la juventud y las misiones y otras formas de actividad apostólica, y promover la devoción a san José

El P. Vilaseca, dócil a Espíritu, fijó su mirada de fe y de amor en el rostro de Jesús que vivió con María y José en Nazaret (Cf. Lc 2, 51) y, ungido por el Espíritu, anunció a los pobres la Buena Nueva (Cf. Ibíd..,4,18). Así, recibió, como un don de Dios, el carisma de Fundador para bien de la Iglesia: "Ojalá que cada uno de nosotros pudiese decir a la faz del mundo: "El Espíritu ha bajado sobre mí y me ha ungido y destinado para evangelizar a los indios, a los pobrecitos pecadores, para instruir a la niñez y la juventud "(Ep17).
La congregación de Misioneros de san José heredera y depositaria del carisma vilasecano, vive el espíritu de Jesús, María y José, y obedece el mandato de ir por todo el mundo (Cf. Mc 16, 15). Así, pues, José María Vilaseca, apóstol de san José, es modelo de seguimiento de Jesús para cuantos son y quieren ser Misioneros Josefinos.
CARISMA JOSEFINO
El carisma de José María Vilaseca se manifiesta, a través de su vida y apostolado, como una experiencia del Espíritu, que lo invadió, iluminó y condujo, concediéndole una fuerza creativa para realizar una nueva síntesisi original de los elementos de la vida creistiana y consagrada; que brotó de uan relectura sapiencial del Evangelio, de una percepción viva de us aspecto del misteio de Cristo y de una sensibilidad profética de los signos de los tiempo9s y de las necesidades de la Iglesia.
Constatación de necesidades en la Iglesia
El Espíritu enfrentó al lO. Vilaseca con las necesidades de la Iglesia en México; ante estas circunstancias, el P. Vilaseca, comprometido con el Evangelio, buscó los medios adecuados y actuó a favor de la salvación del hombre, así su misión ese convierte en profética: "En esta triste época, en la cual el clero se hallaba privado de casi todos lo medios humanos de hacer el bien, y las Leyes de Reforma canonizaban todo lo malo; en esos días de tanto luto ( ) fue cuando, a pesar de nuestra miseria ( ) comenzamos a pensar en los medios que de nuestra parte podríamos adoptar ya, como un torrente impetuoso sobre todas las clases de la sociedad".
Experiencias significativas
El P. Vilaseca vivió varias experiencias que lo asemejaron a Jesucristo. Así, por ejemplo, su consagración a santa María de Montserrat a temprana edad; su relación con los Padres Escolapios, su contacto con san Antonio María Claret, en Igualada, Barcelona; el desprendimiento de su familia y de su patria para responder a su vocación misionera; su llegada a México, tierra de misión; la muerte inesperada de sus padres y hermanas por el cólera; la experiencia de la muerte por una enfermedad de tifo; la situación de los jóvenes y la de los indígenas que vivían en la pobreza y el abandono; la alegría de llevarles la Palabra de Dios; los deseos de dar a conocer y promover el culto del esposo de María y Padre de Jesús; su separación de la congregación de la Misión y la entrega del Colegio Clerical; el constatar el crecimiento de sus Congregaciones y su aprobación por la Santa Sede En esta participación del misterio pascual de Cristo consagró su vida a la Evangelización.
El Cristo de José María Vilaseca
El seguimiento de el seguimiento de Jesús del P. José María Vilaseca escribió una cristología diva; esta alternativa evangélica conllevó peculiar profetismo, que no pasa desapercibido a la iglesia sí es inspiración de vida para los Misioneros Josefinos.
A José María Vilaseca les asignó la persona de Jesús, que vivió en Nazaret, María y José; esta Jesús fue ungido por el espíritu para evangelizar a los pobres. Esta intuición cristología que es experimentada común donde el espíritu, es una relectura del evangelio, revive el espíritu global de Cristo, dada la unidad a la experiencia religiosa del padre Vilaseca y sistematizar toda su obra.
Por esto, la vida consagrada del misionero José Tino es fuente cursiva memoria de las enseñanzas en el ejemplo de Cristo de los valores evangélicos vividos por el padre Vilaseca; es testimonio del seguimiento de Cristo; esta profecía del destinos escatológica de la historia.
Transmisión del carisma Vilasecano

el espíritu santo transmite, en forma extraordinaria, la experiencia evangélica del padre Vilaseca a aquellos primeros doce pinos que, al ser atraídos, son llamados a vivir en la iglesia y en el mundo una común vocación. Durante la época fundacional, este carisma expresa su peculiar capacidad generadora, y con esa configuran lo que después era la vida, naturaleza, el fin, el espíritu, el carácter, la índole y la misión propia del instituto.
Padre Vilaseca transmitió su carisma vivencialmente mediante el contacto directo con sus hijos lo plasmó a través de sus escritos como principalmente en las reglas.
Aprobación de la iglesia
La iglesia, al aprobar el instituto de los misioneros de San José, reconoció la obra del padre Vilaseca común inspirada por el Espíritu para bien de la Iglesia y del mundo.

Los insumos del P. José María Vilaseca, conscientes de su vocación misionera, tienen el compromiso y el resto de acoger, vivir, profundizará, enriquecer y actualizar el carisma José pinos que los impulsa promover el conocimiento, culto y devoción de San José y los consagrada evangelización preferentemente de los pobres e indígenas, mediante la educación de la juventud, las misiones y otros ministerios.
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